Troqueles: cuándo reutilizar el que ya tiene.
Un troquel nuevo cuesta dinero, llega al cabo de días y acaba en una estantería con los demás. En el archivo del que nació Cartis, 48 medidas de 115 ya existían con otro código. El problema no era el gasto: era no saberlo.
Por qué se piden dos veces
Porque el registro está en la cabeza de una persona, o en una hoja que nadie actualiza. Se busca por código, no por medida; el código no dice nada; se va a lo seguro y se pide otro.
Qué comprobar antes de pedir
- Las medidas interiores de la pieza, con la tolerancia que acepte.
- El modelo y el componente: una tapa no es una base, aunque tenga las mismas medidas.
- El grosor del cartón: cambia el ajuste y, por tanto, el troquel.
- Dónde está: disponible, en camino, prestado, por revisar.
Tener el utillaje en orden
Para cada código: disponibilidad, ubicación, llegada prevista y notas. Los códigos importados de listados antiguos quedan «Por revisar» hasta que alguien los ha visto en la estantería. En producción, el cronómetro de una operación no arranca si el útil figura en camino, pedido o no disponible: mejor pararse antes que con la máquina en marcha.
En el presupuesto
Una medida coincidente en el registro no pone a cero el troquel por sí sola: el coste se mantiene prudente hasta que lo decide usted. «Ya amortizado» y «facturado aparte» son decisiones explícitas del pedido, no automatismos. Y se comprueban siempre el dibujo y todos los componentes del conjunto.
Busque por medida, no por código. En Cartis la búsqueda (Ctrl+K) encuentra los troqueles incluso escribiendo «90x90». Si lo encuentra, compruebe cartón y componente; si no lo encuentra, pídalo y regístrelo enseguida, con la ubicación.
Las guías las escribe la empresa de cartonaje que ha construido Cartis. Si algo en su forma de trabajar es distinto, escríbanos: las corregimos.
Su registro, en directo.
En la demostración importamos su listado de troqueles y buscamos por medida, para ver cuántos están duplicados.